Hay cosas que nos suceden para enseñarnos que no somos los únicos que tenemos problemas o cosas que resolver, aveces tenemos tanta gente alrededor pero no hay nadie que nos escuche, parece mentira que el simple hecho de ser escuchados nos puede alivianar el peso, un día de estos entré en un bazar a sacar unas copias y me encontré a la señora que atendía como muy triste…yo no la conocía pero sin embargo me convertí en su compañía, no tenía a nadie en ese momento… su esposo esta enfermo y ni las luces de sus hijos…por eso escrbí este poema, y Dios sabe porque pasan las cosas, ese día precisamente pensaba yo como es feo sentirse solo…
Ellos querían decirme algo
querían gritar sin hablar,
su tristeza se asomaba
por el viejo lagrimal.
Ese miedo quería contarme
que solo se sentía y
que quería no sentirse así.
Lo sociable del ser humano
no me dejaba olvidar
que tu corazón solo está
y que en esas arrugas de años
de sabiduría y enseñanza
se escondía un dolor, un temor.
Una tarde como cualquiera,
pero oscura y triste me dijo,
será porque yo estoy triste…
Una muerte que pronto vendrá
con engaños y desconfianza
llenó su vida de dolor.
Una desconocida era yo
pero en ese momento
me volví su compañía
5 minutos de comprensión
un oído que escuchara,
alguien que le hablara.
Ella solo me dijo
que oscura y triste esta la tarde
será porque yo estoy triste…
su nombre nunca voy a olvidar,
Doña Cecilia…
… silencio, y respeto por tus palabras, me tocaron el corazon, ojala doña Cecilia ya se sienta mejor y que su esposo este mejor… Ojala…
me gusta tu manera de ver el mundo, y tus palabras que tocan corazones.
Gracias de verdad…
Si nanaj, una vez me dijeron Dios nos usa como herramientas para dar un mensaje. Por algo nos guian a ese camino, por algo estamos en ese momento en ese lugar, me gusta mucho sigue así
que bello pensamiento, todos en algún momento nos hemos sentido asi y en otros hemos sido instrumento de escuchar… ufff si nos escucharamos más unos a otros que diferencia sería ….
pues eso es lo que nos falta…ser más comprensivos…